Atento que la accionada tenía conocimiento del matrimonio contraído por la actora, en tanto otorgó y abonó la licencia correspondiente (actos propios), cabe confirmar lo actuado por la magistrada a quo, en lo que hace a la procedencia del agravamiento indemnizatorio previsto por el art. 182, LCT. Por el contrario, corresponde detraer de la condena la indemnización por daño moral, pues el agravamiento indemnizatorio concedido en grado ya contempla la compensación de tal perjuicio sufrido por la accionante al ser despedida luego de haber contraído matrimonio.
Giménez Volpe, María Milena vs. Pringles San Luis S.A. s. Despido. CNTrab. Sala VII; 18/12/2018
No hay comentarios:
Publicar un comentario